Después de la tempestad... algunas veces sigue lloviendo.
Me enamore por un día.
Por: Erika Hulett
Me levante bien tarde, porque estoy tratando de recuperar las noches que no dormí invertidas en llanto y malestares; me arregle y me vestí, con el firme propósito de encontrar oficio... me metí el corazón, que estaba pegado con cinta elástica, en el bolsillo y salí en busca de aventura...
Ese día había sucedido algo diferente, una sorpresa que no esperaba: mi amigo llamo... ese que tantas veces vi y en cada una me produjo tantos sentimientos; pero al que ciertamente jamas me acerque, porque le tenia terror!. Pero esta vez, no había que temer... se encontraba demasiado lejos, El no tiene visa, ni yo dinero... necesitaba alguien que me hablara al oído (Dios, gracias por el teléfono que te acerca sin riesgos). Era una buena manera de practicar; ni el corazón ni el amor tendría nada que ver en aquello, seriamos el teléfono, El y yo.
Mas temprano que tarde me encontré a mi misma, como una adolescente idiota esperando ansiosa aquel mensaje o la llamada, y esa taquicardia, que sabia, no la podía estar produciendo mi corazón remendado, me empezó a asustar... las hormonas tenían que estar hablando por el cuerpo y yo de eso nunca aprendí nada!. No se donde están, ni por que pasa y ni hablar de controlarlas, las instrucciones me llegaron en japones, y aun me cuesta entender las que vienen en español.
Me senté a estudiar el riesgo e hice lo que cualquiera hubiese hecho en mi lugar: LO ESPANTE... le dije que no me llamara, ni buscara, ni escribiera... que cada mensaje que le enviaba, se estaba llevando un pedazo de mi cordura y que de aquí, seguro me moría o me internaban en la clínica psiquiátrica... Y El, un perfecto maestro del amor, llego con la frase que todas soñamos oír: "Tu no puedes decidir por mi: yo llamo si quiero, escribo si me nace y tu decidirás si atiendes o no"... En ese momento supe que no había tabla de salvación, me había encontrado a mi misma con esa risita idiota que desde el colegio no me salia... suspirando como una tonta, y lo que es peor... haciendo lo que jure mas nunca haría: me estaba enamorando... Y lo único que podía acertar a pensar era: "Por esto, era que El me producía terror!"... y buena hora para recordarlo.
Allí estaba yo... mirando fijamente el celular, tratando de llamarlo con mi mente para que escribiera... y no fallaba; era completamente mágico... yo lo presentía, o el no dejaba de escribir en todo el día, lo que concluía en lo mismo; la necesidad de hablar con El, estaba plenamente satisfecha.
En ese momento la hormonas parecían ser las inteligentes en el asunto; el corazón ciego nos había llevado a la persona equivocada, la cabeza nos había alejado de todo el mundo... y aquí estaban las hormonas, sirviendo de guia en un proceso pleno.
Hasta que llego la sorpresa, tenia que ir de viaje... y de todos los destinos en el mundo, su hogar seria mi destino!... todos mis órganos colapsaron: no podía respirar, mi corazón que no latía de hacia tiempo estaba en pleno apogeo, mi cabeza nublada no sabia ni señalar a donde andar, las rodillas me flaqueaban, todo en verdad colapsado... La buena noticia, se parecía mucho a una tragedia griega, donde los protagonistas optan por suicidarse para no tener que seguir viviéndola.
Cuando lo vi en el aeropuerto mi mundo cambio; había olvidado, que hace un minuto, estaba furica porque había llegado tarde... y todo era color rosado; estaba entre nubes como solo una vez antes en mi vida; parecía que nada de lo que había vivido, había atropellado mis sueños, mis ilusiones ni mis deseos... todo permanecía intacto. allí estaba yo... temblando, deseando besarlo, pero con vergüenza y pánico... tantas veces que me aleje de El, y yo solo podía pensar: "esta era la razón!"
Entre en pánico... estaba allí, yo no conozco de hormonas, no somos ni mis amigas... y decidí que necesitaba un concenso; me aleje un poco y llame a una reunión de emergencia: la mente estaba en shock "esta era la razón!", repetía sin parar... y bueno, con miedo le pregunte a las hormonas:
- Y ahora que? ;
pero se voltearon y me vieron confundidas...
- como que... ahora que?,
- bueno, ustedes me trajeron aquí... ahora que hacer?
-Nosotras?... si no nos has oído ni una sola vez en 25 años, y es la primera vez que nos pides opinión, nosotros hace años que dejamos de hablar.
Trague grueso y respire profundo... yo sabia quien estaba detrás de esto; Saque con miedo mi corazón del bolsillo, y con cuidado empecé quitarle la cinta elástica (yo con miedo a romperlo... SI CLARO!)... Allí estaba el traidor del corazón... Intacto como si fuese de acero, con esa sonrisa de quien ha hecho una travesura y lo sabe. No lo podía creer! había sido traicionada, por aquel órgano a quien le di tanto cuidado... Fui engañada porque no había liberado... Dioooos... allí están!... Las mariposas locas que danzan en mi vientre cuando El esta en el medio de los sentimientos...
Como paso??? cuando se curo??? porque no aviso??? y porque, entre tanta gente en el mundo, escogió precisamente a El que tanto lo aleje???... Era un complot en mi contra (que ahora son mas frecuentes)... El sabe exactamente que decir... y mi corazón no desecha nada que venga de El... y allí estaba yo: en esta emboscada: abandonada por mis pensamientos, traicionada por mi corazón, con las hormonas curiosas de si tendrían voto otra vez y abrazada en el aeropuerto, por el culpable de todo el conflicto!.
Gracias a Dios, el viaje fue muy corto, y en un parpadeo, estaba en mi casa otra vez... no había dudas: mientras El me abrazaba, yo lo amaba; cuando lo vi, ya estaba enamorada y cuando me fui, mi corazón estaba en pedazos una vez mas...
Ese día me enamore, lo ame como pensé, jamas podría otra vez...
En el avión, mis pensamientos despertaron otra vez... estábamos en donde empezamos: El no tiene visa, y yo no tengo dinero.... ya no hay mas visitas, ni mas encuentros; las llamadas cada vez se fueron separando una de la otra, y ya mis pensamientos no lograban sus mensajes....
Pero había algo nuevo en mi alma; el lugar que estaba vació un tiempo atrás, tenia una semillita; ahora sabia que mi corazón se sanaba solo, que no tenia que preocuparme por el; sabia que en algún riconcito oscuro estaban todas mis ilusiones y sueños intactos... Esperando a que mi corazón sane y lata otra vez!.